Bienvenida del Presidente

LUIS 4

Querid@ amig@,
Quiero empezar esta memoria con un mensaje de luz, de confianza y de optimismo, deseando que cuando leas estas palabras de bienvenida estemos yasintiendo y viviendo la vida después de la pandemia, pero no puedo contar qué ha significado el año 2020 para la fundación que presido sin hacer repaso a un año que lo ha cambiado todo. Que lo ha transformado todo. Que le ha dado la vuelta a todo. Que nos ha desconectado de principio a fin. Un año que nos ha detenido, pero que ha mantenido intactos los cimientos más profundos de lo realmente importante, el valor de la solidaridad.
El mundo paró en seco. Y nosotros, irremediablemente, también con él. Hemos desconectado. Apagado. Off. No ha habido opción. Sin embargo, lo que sí hemos podido decidir es qué y cómo hacíamos para seguir conectados con todos y cada uno de nuestros beneficiarios. Sí hemos podido elegir cuál iba a ser nuestro sitio, y cuál sería el botón que debíamos pulsar para poder resetear. La vida, tal y como la conocíamos, se ha fundido a negro, pero nosotros hemos decidido volver a enchufar para seguir emitiendo nuestra señal: entregar emociones positivas a quienes más lo necesitan.


Desconexión para la reconexión.
La fuerza con la que el año 2020 se ha dado la vuelta nos ha proporcionado inercia para poder girar 180º. Una vuelta, una reinvención, pero sobre nosotros mismos. Sobre lo que somos, nuestros principios y valores, sobre lo que hemos sido siempre y lo que, sin duda alguna, seguiremos siendo. No somos los mismos que hace un año, pero seguiremos haciendo lo mismo por cimentar lo que tantos años llevamos construyendo.
2020 lo ha cambiado todo. Nos ha sacudido tanto que todavía seguimos temblando. Nos ha cerrado casi todas las puertas, tal y como las conocíamos hasta la fecha, pero hemos sido capaces de abrir otras ventanas, pequeñas en lo tangible, pero inmensas en su valor y en sus posibilidades. Y es que, nunca una ventana, dejó pasar tanto. Unosmeses en los que hemos visto y vivido la vida a través de una pantalla.
Ha sido desolador dejar de vernos cara a cara con casi todos nuestros públicos, pero hemos sido capaces de encontrar la manera de asomarnos al mundo y de seguir mirándoles a los ojos. Hay un cristal de por medio, pero si le damos la vuelta, podremos comprobar que lo que hay al otro lado se sigue viendo igual. Seguimos conectados.
Hemos tenido que aceptar que intuiríamos sus sonrisas, pero hemos sido capaces de verlas, aun detrás de una mascarilla. Ahora nos comunicamos a través de una videollamada, pero las risas se escuchan igual. Seguimos conectados.
Hemos tenido que aceptar que las instrucciones que traíamos ya no valían, pero hemos sido capaces de actualizarlas y conseguir unas nuevas que valdrían para accionar de nuevo el mecanismo. Seguimos conectados.
Hemos renunciado a creer que la conexión es solo piel y hemos descubierto que la conexión existe aun cuando los puntos están lejos. Solo hay que unirlos.
Seguimos conectados con la emoción.
Durante los casi diez años que llevamos recorridoscomo fundación, hemos aprendido que coincidir y compartir tiempo y espacio con todos nuestros beneficiarios es especial e irrepetible, y se graba en su memoria emocional, pero también este 2020 nos ha descubierto que conectar, a través del universo digital y tecnológico, también es maravilloso y genera una memoria caché de incalculable valor.
“Conectad@s para emocionar”
Así, hoy, cuando me siento a escribir estas palabras, y recorro uno a uno los pasos que hemos dado en este año, descubro que, aún con el mundo del revés, desde la entidad que presido con entusiasmo, compromiso y responsabilidad, hemos sido capaces de darle la vuelta a la realidad para reiniciar. Hemos tenido que resetear y reinventar nuestra manera de hacer las cosas, pero manteniendo intacto el código que nos dice que: entregar diversión es algo muy serio. Ha cambiado la forma de llegar a nuestros públicos, hemos tenido que echar mano de la tecnología para encontrar el canal, pero el mensaje se escucha, nos une y llega de principio a fin. Emociones positivas virtuales, pero muy reales.
Reinventarnos ha sido una experiencia de cambio, de viraje y de transformación, pero también de desafío, reto, oportunidad, crecimiento y futuro.

En 2020, la emoción en Fundación Diversión Solidaria ha conectado directamente con 960beneficiarios que han estado conectados 490 horas de diversión solidaria: mamás y bebés en situación de dificultad social; niños y niñas con y sin necesidades especiales; niños y niñas ingresados en UCI pediátrica; pacientes y supervivientes oncológicos adolescentes y adultos; adolescentes y jóvenes adultos con lesión medular adquirida; adolescentes con y sin necesidades especiales; mujeres y menores víctimas de violencia de género; cuidadores no profesionales; pacientes críticos ingresados en UCI y mayores con Alzheimer.
Conectamos para comunicar, para unir, para generar experiencias compartidas. Cada uno desde un punto, pero conectados. Juntos en la distancia.
Solo si diseñamos y creamos –con y desde la creatividad- para todos ellos experiencias de valor,el canal tecnológico es útil porque conseguimos emocionarles. Si no, serían personas aisladas y en remoto.
Convencido de que el valor de esa conexión es generar experiencias y vivencias que se graban y almacenan, que atraviesan la fibra tecnológica, pero también la fibra emocional, es un orgullo darte la clave de acceso a las páginas de un nuevo sistema operativo que este año hemos tenido que instalar, a nuestro software tecnoemocional, y en el que no dejaremos que ningún virus más entre paradesconfigurarlo. No sin antes agradecer y reconocer el esfuerzo, dedicación y compromiso de todos los beneficiarios, voluntarios, equipo de profesionales,empresas solidarias, entidades colaboradoras, amigos, psicólogos, colaboradores, socios y patronos que son el hardware de Diversión Solidaria.
Los grandes cambios siempre vienen acompañados de una fuerte sacudida, pero no es el fin del mundo, aunque pueda parecerlo. Es el inicio de algo nuevo.
Nuestro mundo sigue siendo más solidario y más divertido.
Reiniciamos. Conectamos. Conectad@s para emocionar.
La e-moción nos conecta.
Un fuerte abrazo. De esos que, estoy seguro, nos volveremos a dar.

Luis Parra
Presidente